Con mucha alegría y sentido comunitario, desde la Fundación Micelios y el Centro Ecuatoriano de Educación Popular (CEEP) celebramos el Kapak Raymi junto a las niñas y niños de la Escuelita Popular Pukara Wawakuna. Este momento fue más que una actividad: fue un encuentro para honrar los ciclos de la vida, el crecimiento de la infancia y la fuerza de una cultura que sigue viva en el territorio y en la memoria de la comunidad.



La celebración estuvo llena de colores, juegos, música y símbolos que conectan a los niños y niñas con sus raíces. A través de cantos, palabras en kichwa y dinámicas comunitarias, se compartió el sentido profundo del Kapak Raymi como tiempo de renovación, aprendizaje y fortalecimiento del espíritu. Cada gesto fue también una forma de reconocer la importancia de caminar juntos y de crecer en comunidad.
Para la Escuelita Pukara Wawakuna, este tipo de encuentros son parte esencial del proceso educativo. Aquí, aprender no es solo recibir conocimientos, sino vivir la cultura, sentir el territorio y reconocer la historia que habita en cada familia y en cada rincón de la comunidad. La celebración se convirtió en un espacio donde la identidad se fortalece desde la experiencia y la alegría compartida.
Desde el CEEP seguimos convencidos de que estos momentos sencillos y profundos son los que siembran raíces más fuertes en la infancia. Celebrar el Kapak Raymi con la comunidad es también apostar por un futuro donde los niños y niñas crezcan con orgullo de quiénes son, de dónde vienen y del camino colectivo que están construyendo juntos.



