El fútbol es mucho más que un deporte; es un espacio de encuentro, convivencia y construcción colectiva que fortalece los lazos de solidaridad y unidad entre los habitantes del barrio Cuendina. Cada partido, entrenamiento y actividad deportiva se convierte en una oportunidad para compartir valores como el respeto, el trabajo en equipo y el compromiso con la comunidad. En una época en la que los desafíos sociales exigen mayor cohesión, el fútbol demuestra su capacidad para reunir a personas de distintas edades y realidades en torno a objetivos comunes.

Con este espíritu, el Centro Ecuatoriano de Educación Popular mantuvo una fructífera reunión con la Liga Barrial del barrio Cuendina, generando un espacio de diálogo y reflexión sobre el papel del deporte en el fortalecimiento del tejido social. El encuentro permitió intercambiar experiencias, identificar necesidades y construir propuestas conjuntas orientadas a promover una participación más activa de niñas, niños, jóvenes y familias en las actividades deportivas y comunitarias del sector.

“El fútbol puede ser alegría para el barrio, puede ser unión. Pero a veces se puede convertir en revanchismo. Es nuestra tarea enseñarles a los niños de nuestros barrios que el fútbol puede ser distinto”
Luis Chicaiza, vecino de la Liga Barrial.
